Pepe Cibrián Campoy regresará a Tucumán en marzo con Drácula 2, la secuela del musical que marcó un antes y un después en su trayectoria. Las funciones están anunciadas para el 12 y 13 de marzo en el Teatro Mercedes Sosa, donde el artista promete una puesta en escena con vestuario, luces, pantallas, música y un elenco de primer nivel.

En una entrevista con Conexión Play, de LGPlay, el dramaturgo explicó que la historia transcurre 30 años después de los acontecimientos de la primera obra y aseguró que no es necesario haber visto el espectáculo original para comprender esta nueva propuesta. También reivindicó la importancia de llevar producciones de gran despliegue a las provincias y cuestionó la centralización de la actividad cultural en Buenos Aires.

Pepe Cibrián y la historia detrás de Drácula 2

La idea de escribir una secuela surgió durante una conversación con la actriz y cantante Cecilia Milone, a quien Cibrián considera parte de su familia. A partir de esa propuesta, comenzó a imaginar qué podría ocurrir con los personajes tres décadas después.

En esta nueva historia, la mujer que quedó viuda de Jonathan tiene un hijo adulto que está al frente de la empresa familiar. En ese contexto se desarrolla el vínculo que da lugar al regreso de Drácula, con una trama cuyo desenlace, según anticipó el autor, será inesperado.

“Todo lo demás no sirve para nada si no hay una buena obra, si no hay un texto que sostenga la obra”, sostuvo Cibrián al destacar la importancia de la escritura por encima de los recursos técnicos y escenográficos.

El artista explicó que, cuando empieza a trabajar en una obra, necesita conocer el comienzo y el final de la historia. A partir de esos puntos, modifica escenas, avanza o retrocede en la escritura y, al mismo tiempo, imagina la música, el vestuario, las luces y la escenografía.

La propuesta cuenta con música de Pablo Flores Torres y reúne distintos elementos visuales y sonoros para construir el espectáculo.

“Somos un país federal”: el reclamo de Pepe Cibrián por la cultura

Durante la entrevista, Cibrián cuestionó las diferencias de visibilidad y reconocimiento que, a su entender, existen entre las producciones de Buenos Aires y las del resto del país.

En ese sentido, celebró la realización de los premios Hugo Federales y recordó que, históricamente, los reconocimientos destinados al interior no recibían la misma atención que los otorgados en la capital. Según contó, su obra obtuvo cuatro premios en esa edición.

“Somos un país federal, no somos Buenos Aires y otra cosa”, afirmó.

El director también defendió su decisión de sostener giras nacionales con espectáculos de gran producción, pese a los costos que implica trasladar elencos, vestuario y escenografía.

“Me importa mucho más ir a Tucumán por la vida de mi madre que irme a estrenar en Madrid”, expresó al explicar su vínculo con el público argentino y con las ciudades que visita desde hace años.

La gira por el norte argentino incluirá Catamarca, Jujuy, Salta y Tucumán. Cibrián anticipó que llegará varios días antes de las funciones para reencontrarse con personas queridas y participar en entrevistas con medios locales.

Pepe Cibrián habló sobre su salud y el sentido de la vida

Consultado sobre cómo atraviesa su presente, el artista hizo referencia a los problemas de salud que enfrentó, entre ellos dos cánceres y una fractura de cráneo tras una caída.

Cibrián afirmó que continúa encontrando en el trabajo una forma de darle sentido a su vida y destacó el acompañamiento de su marido y de sus amigos.

“Yo descanso cansándome”, resumió al describir su ritmo cotidiano y su necesidad de mantenerse activo.

También reconoció que es una persona obsesiva y ansiosa, aunque consideró que esas características lo impulsaron a tomar decisiones que terminaron marcando su carrera. Como ejemplo, recordó los comienzos de Drácula, cuando se animó a presentar el proyecto sin tener todavía todo resuelto.

Para el dramaturgo, mantenerse abierto a nuevas ideas y oportunidades es fundamental, incluso en un contexto internacional que describió como difícil por los conflictos, las crisis económicas y los problemas ambientales.

La defensa de la democracia y el derecho a pensar diferente

En el tramo final de la entrevista, Cibrián se refirió a la polarización política y defendió el derecho de las personas a sostener opiniones diferentes sin convertir esas diferencias en enfrentamientos personales.

El artista recordó que vivió distintas etapas de la historia argentina, incluida la última dictadura militar, y sostuvo que la democracia debe garantizar la libertad de expresión.

“Tenemos derecho a pensar lo que nos dé la gana”, afirmó. También remarcó que una persona no debería ser descalificada por sus ideas políticas.

Para Cibrián, las diferencias ideológicas son parte de la vida democrática y no deberían derivar necesariamente en hostilidad. En ese marco, reivindicó la posibilidad de debatir con educación y respeto, incluso cuando existen desacuerdos profundos.

Mientras prepara su regreso al norte argentino, el dramaturgo mantiene su apuesta por el teatro musical y por el contacto directo con el público. En marzo, Tucumán volverá a recibirlo con una nueva historia de Drácula, uno de los personajes centrales de su carrera.